“Sólo se vive una vez, pero si lo haces bien es suficiente”
-Joe E. Lewis
Este sistema de defensa es la clave para combatir a los agentes causantes de enfermedades como virus, bacterias y hongos, así como también el estrés y envejecimiento.
PRINCIPALES RIESGOS
El estrés disminuye notablemente la respuesta inmune. Intenta evitar o de lo contrario manejar adecuadamente las situaciones que lo producen.
El sobrepeso y la obesidad pueden mermar la actividad de nuestros sistemas de defensa. Sigua una dieta equilibrada, realice deportes o actividad física regular. Mantenga un peso adecuado.
Los antibióticos y en general los medicamentos utilizados innecesariamente, atentan contra el buen estado de nuestro sistema inmune. Trate de evitarlos en la medida de lo posible.
Los productos químicos y de limpieza son agresores de nuestro sistema inmune, manéjelos con precaución y respete los rótulos de advertencia.